Dicen que las miradas hablan más que las palabras. También nos cuentan que observando fijamente a los ojos a una persona puedes descubrir cosas que nunca te contarían unos labios. Las mayores verdades son dichas con la mirada.
Pero,
¿Por qué?
Seguramente será porque la raza humana es tímida.
Sí, lo sé.
Alguno me dirá que no es verdad.
Que es un valiente.
Que siempre dice las cosas.
Pero os aseguro, que hasta el más valiente, el más "machote" o el más fuerte tiene vergüenza.
Porque si delante tuyo tienes a la persona que amas, sientes vergüenza. Aunque sea una pizca.
Es más fácil hablar con la mirada.
Aunque,
Sin embargo,
Quien tiene la última palabra...
Es la palabra.
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